domingo, 23 de junio de 2013

Fragmento El Ladrón de Sueños I: Un sueño para vivir.

Nunca había tenido sueños, siempre había sido un pobre huérfano que había nacido para trabajar, pero un día todo cambió. ¿Por qué no coger prestados los sueños de los demás e intentar cumplirlos antes que ellos?

Esa fue la solución a mis problemas empecé a escuchar los sueños de otros para después intentar cumplirlos. Me hice bailarín, guerrero espadachín y comerciante en mis años de adolescencia, hasta que el sueño de una muchacha me cambió la vida.

 Hacerme sacerdote de Dumi no fue buena idea o tal vez fue la mejor de toda mi vida. Dumi me eligió como su fiel siervo y sin ser Surema me permitió entrar en el mundo anímico, cuidar de sus criaturas e incluso pude conocer a los Redars, los espíritus más raros de toda Thaindor.

¿Quién me diría que lo que se convirtió en un simple juego de un niño solitario iba a hacerle tan importante? Robar sueños se convirtió en mi trabajo, Dumi se alimentaba de éstos para crear sus criaturas y yo tenía que pasearme todas las noches por el mundo anímico esperando encontrar Sunks, la materialización de los sueños de todo el mundo, para llevárselos a mi Dios. Los Sunks podría ser desde objetos cotidianos a criaturas monstruosas pero eso no importaba en poco tiempo me convertí en el mejor ladrón de sueños de la historia y ahora mismo en el único que existe.
Dumi es un Nenkar muy raro y difícil de tratar, por alguna razón le caí bien, y no solo me otorgó poderes inusuales si no que me convirtió en su único Ladrón de Sueños.

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El Ladrón de Sueños I: Un sueño para vivir by Lidia Rodríguez Garrocho is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

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